| El borde de este cuenco se presenta por lo general mas grueso y así se conserva hasta llegar al momento de iniciar el acabado, debiendo mantenerlo siempre húmedo para evitar que se agriete. Si la pieza de cerámica que vamos hacer es muy grande, se tendrá que utilizar los pies para sujetarla y nos ayude hacerlo girar, como en el caso de los porongos o "Chicheros" que se confeccionan en la zona de Simbila o Chulucanas, mismos que son de gran tamaño y que se usan como deposito para la "Chicha de Jora", bebida procedente de la fermentación del maíz que se continua consumiendo desde la época pre-colombina. Cuando la arcilla esta en "estado de cuero" se va humedeciendo y es posible ir trabajando con mayor facilidad en el proceso de alisar y adelgazar las paredes hasta la forma final deseada. Para la decoración yo utilizo engobes texturados, rugosos,y ásperos al tacto, presentan una mezcla entre pequeños brillos de esmalte vidriado, este engobe es consecuencia de un error que cometa en una mezcla de materiales. En igual forma la arcilla de los engobes que utilizo es la procedente de Piura, la misma que usan en esa zona para hacer sus engobes y son de un blanco tiza. De la zona de la selva peruana utilizo la arcilla amarilla y negra que es proveniente de la zona de los Shipibos cerca a Pucallpa, Ceja de Selva, las cuales para poder utilizarlas tuve que lavarlas varias veces por la cantidad de impurezas que contenían, para extraer estas impurezas hay que remojarlas varios días, colarlas por una malla de seda muy fina que se usa para la impresión denominada silk screen o serigrafía. Esta operación se hace varias veces por varios días hasta dejarlas secar en pequeños bloques sobre planchas de yeso de Paris en para su uso posterior al mezclarlos en una formula de pigmentos o óxidos para darles el color deseado. Las características de estas arcillas influyen en la gama del color debido a la mezcla con los pigmentos. Esta técnica milenaria de la Piedra y Paleta se transforma en nuestras manos en una sincronización armoniosa con el cuerpo arcilloso que vamos dando forma hasta que nuestro creativo proyecto llega a su final. Cuando se esta trabajando con la técnica de la paleta, técnica ancestral peruana, llena de magia es en ese momento que nos envuelve el pensamiento y nos lleva a la unión y regreso de lo que somos, de barro, barro hecho Ser y al polvo de el regresaremos, mas el acompasado sonido que se produce en rítmico movimientos entre la paleta, el barro y la piedra cuyo eco se refleja en el interior de la pieza nos saca de la reflexión y es la resonancia acompasada producida por el choque de la paleta con la piedra contra el cuerpo arcilloso que se ejecuta a un ritmo que evoca lo clásico de nuestra danza peruana y mientras vamos girando alrededor de la torneta nos percatamos de cuanto amamos nuestra tierra al aceptar así nuestras tradiciones y costumbres. Nuestra Marinera, Tondero, Festejo y Resbalosa, Vals jaranero lleno de sabor criollo, nuestro cajón peruano que traspasa fronteras, nuestros Huaynos y Huaylas, corridas de toros, peleas de gallos, el garbo y talante del caballo de paso peruano, como también largo de enumerar nuestros sabrosos manjares, catalogados como comida Gourmet, nuestras bebidas com la chicha morada, chicha de jora, nuestro inigualable Pisco en su variado sabor como el mostoverde, quebranta..., nuestros pictóricos paisajes, nuestro pueblo calido como acogedor, la idiosincrasia de todos. Toda una riqueza cultural en nuestro pasado como en el presente, que es imposible no sentirnos orgullosos de ser Peruanos...... |